Trastornos de ansiedad

 

 

Antes de comenzar a ver los trastornos de ansiedad, sería primero conveniente entender qué es la ansiedad. La ansiedad puede definirse como una anticipación de un daño o desgracia futuros, acompañada de un sentimiento de disforia (desagradable) y/o de síntomas somáticos de tensión. Es una señal de alerta que advierte sobre un peligro inminente y permite a la persona que adopte las medidas necesarias para enfrentarse a una amenaza.

 

Los trastornos de ansiedad son un grupo de enfermedades caracterizadas por la presencia de preocupación, miedo o temor excesivo, tensión o activación que provoca un malestar notable o un deterioro clínicamente significativo de la actividad del individuo.

 

 

 

 

Los trastornos de ansiedad se diferencian entre sí según el tipo de objetos o situaciones que inducen el miedo, la ansiedad o las conductas evitativas, y según la cognición asociada. Pese a que los trastornos de ansiedad tienden a ser altamente comórbidos entre sí, pueden ser distinguidos a través de un análisis detallado del tipo de situaciones que se temen o se evitan y del contenido de los pensamientos o creencias asociados

 

Tan sólo cuando la ansiedad sobrepasa cierta intensidad (o supera la capacidad adaptativa de la persona) es cuando se convierte en patológica, provocando malestar significativo con síntomas que afectan tanto al plano físico, como al psicológico y conductual

 

 

Fisiología de la ansiedad
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Los trastornos de ansiedad se clasifican actualmente, partiendo del DSM-V, en siete tipos diferentes. Son:

 

Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG)

 

 

El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) está caracterizado por una ansiedad crónica y preocupaciones de carácter excesivo (con una duración superior a los seis meses). 

  • La característica esencial de este trastorno es la preocupación, junto con una ansiedad excesiva.
  • Los temas que comúnmente preocupan a las personas con TAG son semejantes a los que preocupan a la mayoría de las personas: la familia, la salud, el trabajo, la situación económica, los estudios, los amigos. Pero las personas que padecen TAG tienen menos preocupaciones realistas y menos capacidad para detenerlas o controlarlas.  
  • La preocupación consiste en pensamientos reiterativos sobre un problema futuro, que se experimenta como aversivo y relativamente incontrolable. Es un pensamiento que se describe mejor con la frase “¿qué pasaría si…?”  y se asocian a un gran número de síntomas somáticos, así como a inquietud, irritabilidad, fatigabilidad, dificultad para concentrarse y perturbaciones del sueño. En el TAG también se suelen presentar trastornos y enfermedades relacionadas con el estrés (cefaleas, hipertensión, úlceras e insomnio).

 

Trastorno de pánico

 

 

El trastorno de pánico (TP) se caracteriza por ser un trastorno de ansiedad donde la persona experimenta crisis de angustia recurrentes e inesperadas que provocan un estado permanente de preocupación e hipervigilancia.

 

Un ataque de pánico consiste en un periodo discreto de intenso miedo, aprensión, terror o malestar que va acompañado frecuentemente de una sensación de peligro o catástrofe inminente y de un impulso a escapar y durante el cual cuatro o más de los siguientes trece síntomas aparecen de repente y alcanzan su máximo en 10 minutos o menos:   

 

  • Palpitaciones o ritmo cardíaco acelerado
  • Sudoración
  • Temblores o sacudidas
  • Sensaciones de falta de aire o ahogo
  • Sensación de atragantamiento
  • Dolor o malestar en el pecho
  • Náusea o malestar abdominal
  • Sensación de mareo, de inestabilidad o de desmayo
  • Desrealización o despersonalización
  • Miedo a perder el control o a volverse loco
  • Miedo a morir
  • Parestesias (entumecimiento o sensaciones de hormigueo)
  • Ráfagas de calor o escalofríos

Trastorno de pánico con agorafobia

 

 

El trastorno de pánico con agorafobia es un trastorno de ansiedad caracterizado por el ascenso rápido de una ansiedad extrema y el miedo a un resultado catastrófico (perder el control, volverse loco, sufrir un infarto o una arritmia, agredir a alguien, etc.) con una preocupación excesiva por la salud y la separación de los seres queridos, e incluye un miedo y evitación de lugares públicos y de estar fuera de casa basados en la anticipación de experimentar niveles elevados de ansiedad o ataques de pánico. Las crisis son recidivantes e inesperadas y causan un estado permanente de preocupación, con ansiedad anticipatoria y comportamientos de evitación (agorafobia).

 

 

 

 

Este trastorno incluye varios componentes que la persona experimenta:

 

  • Ansiedad anticipatoria, en forma de preocupaciones por el siguiente ataque de pánico o por tener una ansiedad elevada.
  • Ataques de pánico o síntomas propios de ansiedad, como por ejemplo mareos, molestias cardíacas, vómitos, despersonalización o desrealización).
  • Interferencias en su vida diaria debidas al trastorno (trabajo, relaciones sociales o de pareja, ocio, etc.).
  • Conductas de evitación (de lugares, situaciones o sensaciones físicas) y conductas defensivas.
  • Y por último, un desarrollo del miedo al miedo. Es decir, desarrollar un miedo a las propias reacciones somáticas de la ansiedad o de la activación fisiológica, que viven en forma de:
    • Pensamientos o cogniciones sobre las consecuencias físicas que tendrá la ansiedad (ataque cardíaco, derrame cerebral, tumor cerebral, muerte, desmayo, vómito, ahogo, atragantamiento).
    • Pensamientos o cogniciones sobre las consecuencias mentales que tendrá la ansiedad (perder el control, volverse loco, intentar escapar incontroladamente, pensar irracionalmente, quedar paralizado, hacer daño a alguien).
    • Pensamientos o cogniciones sobre las consecuencias sociales que tendrá la ansiedad (que la gente piense que uno está loco o es raro, irresponsable o incompetente; que la gente le mire a uno fijamente o se ría de uno; ser incapaz de funcionar competentemente, gritar, balbucear o hablar de un modo raro, orinarse o "ensuciarse").

 

 

Trastorno de ansiedad social

 

 

En el trastorno de ansiedad social (antes llamado fobia social) la persona experimenta una ansiedad exagerada en las situaciones en las que es observada y puede ser criticada por otros, o donde simplemente ha de relacionarse con los demás. Este trastorno interfiere de una forma marcada en la vida de la persona, que tiende (cada vez más) a evitar situaciones sociales o las soportan con una elevada ansiedad, y en algunas ocasiones, ataques de ansiedad. Algunos ejemplos son las interacciones sociales (mantener una conversación, reunirse con personas extrañas), ser observado (comiendo o bebiendo) y actuar delante de otras personas (dar una charla). 

 

  • Hay ansiedad anticipatoria y presentan síntomas frecuentes como el enrojecimiento o el temblor.
  • La persona tiene miedo de actuar de cierta manera o de mostrar síntomas de ansiedad que se valoren negativamente.
  • El miedo o la ansiedad son desproporcionados al riesgo real que plantea la situación de ser evaluado negativamente y para las consecuencias de dicha evaluación negativa 

 

 

Fobias específicas

 

 

Las fobias específicas son un trastorno de ansiedad en el que la persona experimenta una ansiedad elevada o temor marcado, persistente y excesivo o irracional de forma inapropiada en presencia de un objeto o situación concreta, con ansiedad anticipatoria. Son fobias específicas las de tipo:

 

  • Animal: los más temidos suelen ser las serpientes, arañas, insectos, gatos, ratas, ratones y pájaros
  • Ambiental: el miedo es provocado por situaciones naturales: tormentas, viento, alturas, agua, oscuridad...
  • Sangre-inyecciones y daño corporal (SID): el miedo es inducido por la visión de sangre, por recibir inyecciones, transfusiones u otras intervenciones médicas invasoras, por la realización de un análisis de sangre, por un posible daño y/o por ver o hablar de intervenciones quirúrgicas. También se incluyen aquí el miedo a los hospitales, ambientes médicos y dentales, instrumental médico y olores de medicinas.
    • Las personas con fobia a la SID no temen la visión de su sangre menstrual o la manipulación de carnes rojas.
  • Situacional: el miedo es inducido por situaciones específicas tales como transportes públicos, túneles, puentes, ascensores, volar en avión, coches (conducir o viajar), lugares cerrados...
  • Otros: el miedo hace referencia a otro tipo de estímulos. Se incluyen situaciones que pueden conducir al atragantamiento o vómito y los miedos de los niños o los ruidos fuertes y a las personas disfrazadas.

 

 

Trastornos de ansiedad en la infancia

 

 

  • Trastorno de ansiedad por separación: este trastorno de ansiedad se caracteriza por ansiedad excesiva e inapropiada para el desarrollo del niño, concerniente a su separación respecto de las personas con quienes está vinculado, ya sean sus padres o cualquier cuidador significativo para el niño. Además, suelen presentar:
    • Alta preocupación (persistente) por la posible pérdida de las figuras de mayor apego o de que puedan sufrir un posible daño, como una enfermedad, daño o muerte.
    • Alta preocupación por la posibilidad de que un acontecimiento adverso (perderse, ser raptado, tener un accidente, enfermar) cause la separación de una figura de gran apego.
    • Miedo excesivo y persistente o resistencia a estar solos o sin las figuras de mayor apego en casa o en otros lugares. 
    • Resistencia o rechazo persistente a dormir fuera de casa o rechazo persistente a salir, lejos de casa, a la escuela, al trabajo o a otro lugar por miedo a la separación.
    • Pesadillas repetidas sobre el tema de la separación.
    • Quejas repetidas de síntomas físicos (p. ej., dolor de cabeza, dolor de estómago, náuseas, vómitos) cuando se produce o se prevé la separación de las figuras de mayor apego. 

 

  • Mutismo selectivo: este trastorno de ansiedad se caracteriza por la dificultad que presentan algunos niños y niñas para comunicarse verbalmente en entornos y situaciones sociales poco familiares y/o con personas poco conocidas. De hecho, los niños con mutismo selectivo hablan en su casa en presencia de sus familiares inmediatos, pero a menudo no hablan ni siquiera ante sus amigos más cercanos o familiares de segundo grado, como abuelos o primos. En este trastorno, el niño presenta una inhibición persistente del habla en situaciones sociales específicas.
    • Interfiere en los logros educativos o laborales, o en la comunicación social. 
    • El fracaso para hablar no se puede atribuir a la falta de conocimiento o a la comodidad con el lenguaje hablado necesario en la situación social. 

 

 

 

 

 

 

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