Psicofarmacología

 

La psicofarmacaología es la disciplina científica que estudia el efecto de los fármacos sobre los procesos cognitivos de una persona, sus respuestas emocionales asociadas y conductuales.

 

En este artículo vamos a ver, a groso modo, algunos términos relevantes en el campo de la psicofarmacología, implicada en el tratamiento de una amplia gama de síntomas derivados de la depresión, la ansiedad u otros cuadros psiquiátricos. De esta manera, podremos ir repasando (cada vez de forma más específica) en otros artículos los conocimientos que se tienen en la actualidad acerca de los psicofármacos empleados para tratar los trastornos mentales, partiendo de unos principios básicos. 

 

Desde el punto de vista farmacológico son aspectos fundamentales para la actuación final de un fármaco su mecanismo de acción, su farmacocinética y su farmacodinámica. Pero, ¿qué significan estos términos?

 

 

Las últimas décadas han dado pie a una infinidad de investigaciones sobre el funcionamiento de los fármacos sobre el organismo, logrando avances significativos en varios campos. Ahora bien, para que estos fármacos tengan esa eficacia en cada uno de los sujetos a los que se les indica, deben llegar a su cerebro en cantidades adecuadas. Esto depende, además del cumplimiento del tratamiento indicado, de su absorción, distribución, metabolismo, eliminación y paso a través de la barrera hematoencefálica. Debido a esto, la farmacología ha investigado en torno a:

 

  • La forma en que cada fármaco actúa en el cerebro (su acción).
  • La forma en que cada fármaco es procesado por el organismo (su procesamiento).
  • Y tres, los efectos sobre el organismo en función de las cualidades bioquímicas y fisiológicas de los fármacos en el organismo (efectos buscados y efectos secundarios indeseables).

 

Mecanismo de acción

 

El mecanismo de acción sería el modo en que cada uno de los fármacos actúa en el cerebro para producir los efectos terapéuticos. Como es de esperar, cada fármaco tiene su propio mecanismos de acción específico, aunque no es extraño que algunos efectos terapéuticos se consigan sin conocer todos los procesos implicados en el mecanismo de acción investigado. Se ha tratado de relacionar cada uno de los neurotransmisores con unos efectos sobre síntomas clínicos, pero se ha visto que existen múltiples interrelaciones entre ellos y que el mecanismo de acción de los psicofármacos suele implicar a más de uno.

 

Podríamos resumir en cuatro grupos, los neurotransmisores implicados en las alteraciones mentales:

 

  • La dopamina: implicada en el mecanismo de acción de los antipsicóticos. 
  • La noradrenalina (norepinefirna): implicada en el mecanismo de acción de la depresión.
  • La serotonina: implicada en el mecanismo de acción de la depresión y el control de impulsos.
  • El GABA (ácido gamma-aminobutírico): implicado en el mecanismo de acción de los ansiolíticos y anticomiciales (antiepiléticos).

 

Farmacocinética

 

La farmacocinética describe qué hace el organismo con el fármaco una vez ingerido. Las cuatro fases fundamentales que caracterizan esta acción son:

  • La absorción de los psicofármacos depende de su vía de administración (oral, intramuscular, intravenoso o rectal). Cuando la administración es por vía oral, la absorción se produce a nivel intestinal. Las alteraciones del funcionamiento intestinal, como los síndromes de mala absorción o cuando el tránsito intestinal está acelerado o enlentecido (como cuando se toman de forma concomitante anticolinérgicos) influyen en la cantidad de fármaco que se absorbe y, por tanto, en su acción.
  • El metabolismo de los psicofármacos supone la transformación de la sustancia original en otras más simples, algunas de ellas con acción terapéutica, que se denominan “metabolitos activos”. El metabolismo suele realizarse en el hígado, por lo que cualquier trastorno que lo afecte puede influir disminuyendo este proceso e incrementando los efectos tóxicos del fármaco. 
  • La distribución de los psicofármacos se produce a través del plasma sanguíneo, donde en muchos casos se unen a proteínas. En general suelen ser liposolubles, por lo que pasan fácilmente al cerebro atravesando la barrera hematoencefálica, y se acumulan en depósitos grasos con una liberación posterior lenta, en ocasiones de hasta varias semanas una vez terminado el tratamiento. Por este motivo pasan fácilmente también a la leche materna, hecho que ha de tenerse en cuenta durante la lactancia. 
  • La excreción de los psicofármacos y sus metabolitos se produce fundamentalmente en el riñón, por lo que los casos en los que existe una insuficiencia renal hay que disminuir las dosis, ya que si no se pueden provocar efectos tóxicos. 

 

En farmacocinética se suelen utilizar algunos conceptos que sintetizan el resultado de lo que ha hecho el organismo con el fármaco en las cuatro fases anteriores y que definen el comportamiento de cada uno de ellos:

 

 

 

 

Conocer estos factores farmacocinéticos permite saber el tiempo que tardará en hacer efecto un fármaco una vez administrado y su duración tras su supresión, así como la frecuencia de la administración para mantener los efectos deseados. Tanto el género como la edad afectan a la farmacocinética de los fármacos. 

 

 

Farmacodinámica

 

La farmacodinámica describe qué produce el fármaco en el organismo, tanto los efectos deseables como los indeseables. Estas respuestas dependen de:

 

  1. Las concentraciones críticas del fármaco en los lugares de acción: los receptores, los segundos mensajeros y las enzimas.
  2. Algunas propiedades dinámicas, como la curva dosis-respuesta, el índice terapéutico, los fenómenos de tolerancia y la dependencia. 

 

Cuatro términos que podemos ver a continuación:

 

  • La denominada “curva dosis-respuesta” nos indica el efecto terapéutico de un fármaco en función de la dosis administrada. En algunos casos la respuesta es lineal, es decir, a mayor dosis, mayor respuesta; en otros resulta sigmoidea, con un efecto terapéutico máximo que no se sobrepasa a pesar de aumentar la dosis; y en otros produce el efecto “ventana terapéutica”, esto es: por encima de una dosis no sólo no se incrementa el efecto terapéutico, sino que disminuye.
  • El “índice terapéutico” permite conocer el grado de seguridad de un fármaco, ya que se define como el cociente entre dosis tóxica media (con la que el 50% de los pacientes experimentan efectos tóxicos) y la dosis efectiva media (con la que el 50% de los pacientes experimenta efectos terapéuticos).
  • Y finalmente hablaríamos de otro término relacionado con la farmacodinámica: el de toleranciaLa tolerancia es el fenómeno según el cual un fármaco produce menos efectos terapéuticos de los esperados tras una administración del fármaco por un tiempo prolongado.

  • En la mayoría de los casos la tolerancia se asocia a la aparición de dependencia, esto es, a la necesidad de seguir administrándose el fármaco para que no aparezcan síntomas de abstinencia.

En futuros artículos iremos viendo más acerca de los mecanismos de acción, farmacocinética y farmacodinámica que se conoce acerca de los tres grandes grupos de fármacos (antidepresivos, ansiolíticos y antipsicóticos) empleados en el tratamiento de las enfermedades y trastornos mentales.

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